23 de enero de 2024
La Asamblea General de la ONU proclamó el 24 de enero Día Internacional de la Educación.

 

 

 

La educación es un derecho humano, un bien público y una responsabilidad colectiva. Por ello, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 24 de enero Día Internacional de la Educación, en conmemoración del papel que la educación desempeña para la consecución de la paz y el desarrollo en el mundo.

La educación es un derecho humano

El derecho a la educación está consagrado en el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La declaración exige la educación primaria gratuita y obligatoria. La Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada en 1989, va más allá al estipular que los países deberán hacer que la educación superior sea accesible para todos.

La educación es clave para el desarrollo sostenible

Cuando se adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, la comunidad internacional reconoció que la educación es esencial para el éxito de sus 17 objetivos. El Objetivo número 4 de Desarrollo Sostenible tiene, concretamente, como objetivo “garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos” para el año 2030.

Las tendencias sociológicas, ecológicas y tecnológicas transforman los sistemas educativos y requieren una adaptación. No obstante, la educación posee un potencial transformador sin parangón para forjar futuros equitativos y sostenibles.

Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)

La educacion para el consumo: una educación para la vida

En este marco, la educación para el consumo propone lograr la transformación de la persona consumidora (niños, jóvenes, adultos) desde un agente pasivo hacia una persona activa, crítica consigo misma, con sus necesidades, y también con la sociedad y los mecanismos que regulan las relaciones de consumo.

La Red de Centros de Formación para el Consumo (CFC) del Principado de Asturias, a través de una extensa oferta formativa de 127 actividades organizadas en 34 talleres, promueve y facilita que las personas usuarias de cualquier edad y condición, puedan adquirir habilidades y destrezas personales en materia de consumo, en un contexto que abarca 10 áreas temáticas: alimentación, medioambiente, salud y seguridad, tecnologías de la información y la comunicación; farmacia, servicios bancarios, textil, publicidad, control de mercado y resolución de conflictos.

Cerca de 20.000 personas pasan cada año por alguno de los Centros de Formación para el Consumo de Asturias, en los que realizan una auténtica "inmersión en consumo", a traves de una metodología de "aprender haciendo" en las excelentes intalaciones disponibles en la Red de CFCs.


En definitiva, la Educación para el Consumo es una Educación para la Vida, pues, desde que depertamos hasta que nos acostamos, no estamos sino consumidendo bienes y servicios de manera continua (alimentos, ropa, combustibles, agua, energías, internet, medicamentos, viajes, productos de todo tipo...). ¡Incluso dormidos, todos también consumimos!

Adicionalmente, el entorno social actual ejerce una presión publicitaria que nos incita a consumir y comprar de manera inconsciente (cuando no compulsiva u obsesiva), diversos productos y servicios a menudo innecesarios y que sólo benefician a las cuentas bancarias de quienes los ponen "en el mercado". Además, estas prácticas consumistas descontroladas suelen resultar muy desfavorables tanto para nuestra salud, como para el medio ambiente, con las consecuencias sociales y económicas imaginables.

Por todo ello, hoy más que nunca, conviene recordar el impagable valor que se aporta a la sociedad a través de propuestas como las que ofrece el Principado de Asturias a través de su Red de Centros de Formación para el Consumo, formado y ducando a personas consumidoras conscientes, responsables y solidarias.