09 de May de 2024
Nuevas normas europeas para reducir, reutilizar y reciclar los envases.

 

En 2018, los envases generaron una facturación de 355.000 millones de euros en la UE. Se trata de una fuente de residuos cada vez mayor: el total de la UE ha pasado de 66 millones de toneladas en 2009 a 84 millones en 2021. Cada ciudadano europeo generó 188,7 kg de residuos de envases en 2021, una cifra que se espera que aumente a 209 kg en 2030 si no se toman medidas adicionales.

El Parlamento Europeo, en su busca hacer frente al constante aumento de los residuos, armonizar las normas del mercado interior e impulsar la economía circular, acaba de aprobar un Reglamento al respecto con 476 votos a favor, 129 en contra y 24 abstenciones.

Al adoptar esta legislación, el Parlamento responde a las expectativas de la ciudadanía de construir una economía circular, evitar los residuos, eliminar progresivamente los envases no sostenibles y atajar el uso de envases de plástico de un solo uso

Las normas, que se han acordado provisionalmente con el Consejo, incluyen objetivos de reducción de envases (5 % para 2030, 10 % de aquí a 2035 y 15 % para 2040) y exigen a los países de la UE que reduzcan, en particular, la cantidad de residuos de envases de plástico.

Algunos tipos de envases de plástico de un solo uso quedarán prohibidos a partir del 1 de enero de 2030. Entre ellos figuran los envases de frutas y verduras frescas sin procesar, los de alimentos y bebidas que se sirven y consumen en cafeterías y restaurantes, los de porciones individuales (para, por ejemplo, condimentos, salsas, crema, azúcar), los envases pequeños de productos de higiene personal (en hoteles, por ejemplo) y las bolsas de plástico muy ligeras (de menos de quince micras).


Con vistas a prevenir efectos nocivos para la salud, el texto incluye la prohibición del uso de las llamadas «sustancias químicas eternas» (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas o PFAS) por encima de ciertos umbrales en los envases en contacto con alimentos.

Asimismo, los distribuidores finales de bebidas y comida para llevar tendrán que ofrecer a los consumidores la opción de aportar su propio recipiente

Fuente: Parlamento Europeo