La justicia social significa que todas las personas, sin importar dónde vivan, cuánto dinero tengan o cuál sea su origen, puedan acceder a la educación, el trabajo, los servicios sanitarios y tener una vida digna. También busca reducir la pobreza y evitar la discriminación.
En escuelas y organizaciones de distintos lugares del mundo se realizan actividades, charlas y proyectos para enseñar a niños y jóvenes la importancia de ayudar a los demás y defender los derechos humanos.
Desde la Red de Centros, queremos recordaros que ja justicia social comienza con pequeños gestos del día a día: compartir, respetar las diferencias y colaborar con quienes lo necesitan son algunos ejemplos.
De esta manera, entre todos, podremos construir un mundo más solidario y justo.


