Finanzas sostenibles

En pleno siglo XXI, con el desarrollo tecnológico tan rápido que se ha dado en los últimos años, las miles de iniciativas sociales que han promovido un consumo más responsable y ecológico, el desarrollo imparable de las conocidas energías renovables…, todo ello ha contribuido a que también desde el sector bancario se hable de finanzas sostenibles.
Cuando se habla de este tipo de finanzas, se hace mención a aquellas que van a tener en cuenta una mayor sostenibilidad ambiental, pero también las que van a buscar una mayor prosperidad social. Según la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) se define como aquellas que “implican que en el proceso de toma de decisiones de inversión se tengan en cuenta los factores medioambientales, sociales y de buen gobierno. Todos estos criterios se conocen como criterios ASG.”
A continuación desglosaremos esos criterios ASG. Decir que a éstos también se les puede unir el de economía circular y sustentabilidad. Veremos en las próximas líneas a qué se refieren.
- Criterio A, ambientales. En este caso se consideran todas aquellas actividades que tengan un reflejo positivo en el entorno y medioambiente. Es decir que promuevan la no contaminación del agua, la mejora en la calidad del aire, una mayor eficiencia energética con el uso también de las renovables…
- Criterio S, sociales. Este factor se centra fundamentalmente en mejorar la inclusión de aquellos sectores de la sociedad que están más desfavorecidos, tanto en el ámbito laboral como social, educativo… Es decir impulsar proyectos que promuevan una mejora social en la comunidad.
- Criterio G, de buen gobierno. Este tercer factor se refiere a “cuestiones de gobierno corporativo de la empresa, a la calidad de la gestión y a su cultura”. Se destaca aquí la necesidad de promover una reducción de la brecha salarial entre hombres y mujeres, y también la importancia de lograr una mayor presencia de mujeres en cargos directivos.
Como mencionamos en anteriores líneas, a estos criterios se les puede unir los términos de sustentabilidad y economía circular.
En cuanto al primero de los términos, sustentabilidad, la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, la definió allá en 1987 como “la capacidad que haya desarrollado el sistema humano para satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer los recursos y oportunidades para el crecimiento y desarrollo de las generaciones futuras.” Dicha definición la podemos seguir teniendo presente en la actualidad, ya que el uso, a veces incontrolado e irracional, de los recursos naturales nos ha de hacer reflexionar sobre cómo se están utilizando, si es un consumo responsable o si por el contrario la gestión de los mismos no tiene en cuenta un futuro más sostenible. Y siguiendo dicho término, se ha de intentar promover procesos que logren un equilibrio y garanticen un desarrollo ambiental y social adecuado, atendiendo las necesidades de la población pero también del medio ambiente.
Y en este sentido entra en juego el término economía circular, un modelo social, económico y productivo, donde se hace un uso de los recursos al máximo, reduciendo la dependencia en la extracción de nuevas materias, y fomentando la reutilización y reciclaje de aquello que ya haya sido producido y utilizado. Dos de los ideales, además de la reutilización y reciclaje, con los que se asocia esta economía circular es la durabilidad y mayor eficiencia de los recursos.
Unas finanzas sostenibles son posibles. Comunidad financiera, instituciones y ciudadanía han de trabajar en conjunto para ello. Nuestro presente será el futuro de nuestro entorno.
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