10 de noviembre de 2023
Los Centros de Formación para el Consumo trabajan también en promover la importancia que tiene interpretar adecuadamente el etiquetado en los productos habituales de limpieza e higiene personal para cuidar de nuestra salud y la del entorno.

 

Es habitual encontrar en los hogares múltiples, variados y en ocasiones excesivos productos de limpieza, productos de higiene tales como desodorantes, laca, espumas de afeitar… así como productos de droguería como son por ejemplo los ambientadores. Todos ellos solemos tenerlos organizados y guardados en las distintas estancias de la casa, pero en ocasiones sin pensar si ese lugar es el más idóneo o si supone un posible riesgo. Para ello debemos de leer e interpretar su etiquetado, y conocer así si estamos haciendo un uso adecuado de los mismos.

A la hora de interpretar su etiqueta, es importante saber que ésta se ajusta al nuevo Reglamento europeo (CE) nº 1272/2008, también conocido como normativa CLP (Clasificación, Etiquetado y Envasado)

 

¿Qué información básica debe de contener?

  • Nombre del producto. Bien su nombre químico, y si es un preparado ha de aparecer su nombre y marca comercial y la relación de sustancias químicas que se han empleado.
  • También aparecerá el uso al que va destinado (lavado de manos, detergente, abrillantador de suelo…)
  • Datos de quien lo ha fabricado y el proveedor si es diferente (nombre, dirección, número de contacto, correo electrónico…)
  • Composición y listado de “ingredientes” utilizados según grado de concentración. 
  • Cantidad de la mezcla o sustancia que hay en el envase (Contenido neto)
  • Pictogramas de peligro cuando sean necesarios.
  • Frases P y frases H cuando se requieran (palabras de advertencia, indicaciones de peligro)
  • Número de teléfono del Instituto Nacional de toxicología. En caso de que sea necesario en ocasiones viene resaltado con una tipografía diferente que lo hace más visible.

Cuando hablamos de Frases P y Frases H hacemos referencia a enunciados tipo: “H261 - En contacto con el agua desprende gases inflamables” (frase de peligro), o  “P232 - Proteger de la humedad” (frase de prudencia) Son en definitiva aclaraciones de posibles riesgos y consejos de precaución que vienen asociados a determinados productos. La nomenclatura que aparece delante de la oración permite unificar el consejo o posible riesgo a toda la Unión Europea, facilitando así su etiquetado e interpretación. Por lo que la presencia de estas frases en el etiquetado ha de ser tenido en cuenta por parte de la persona consumidora antes de utilizarlo.

En cuanto a los pictogramas, hablamos de dibujos e imágenes que permiten identificar un peligro asociado a ese producto de manera visual. Su unificación en todo el territorio europeo facilita la identificación de un posible riesgo de manera visual e inmediata. Los nuevos pictogramas tienen forma de rombo, con un marco rojo, fondo blanco y un dibujo de color negro asociado al riesgo o peligro. 

Para mayor información sobre cada uno de los pictogramas os invitamos a realizar un itinerario formativo en los Centros de Formación para el Consumo, perteneciente al Área de Salud y Seguridad donde podremos reflexionar además sobre cuántos de estos productos utilizamos, sí todos son necesarios, y si existen posibles alternativas más naturales a ellos. 
 

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