Nunca te arriesgues a tomar un medicamento caducado. Asegúrate de que no se ha rebasado la fecha indicada en el envase antes de proceder a su toma.
El etiquetado de medicamentos resulta fundamental para poder realizar un consumo responsable y racional del medicamento. Tanto en su envase exterior (caja) como en el prospecto, se establecen diferentes indicaciones que garantizarán que la persona consumidora tenga la mayor información posible sobre dicho medicamento. Uno de los datos más importantes es la fecha de caducidad.
Esta fecha de caducidad viene reflejada de la siguiente manera: MM/AA o bien MM/AAAA, siendo M el mes, y A año. Durante esa fecha se garantiza la efectividad y seguridad de éste, siempre y cuando se mantengan unas condiciones de conservación adecuadas. Dicha fecha sólo tendrá validez de ese modo. Si la conservación no es la más óptima, el medicamento puede perder su eficacia y por lo tanto dejar de ser efectivo en su toma. Como nota importante decir que “legalmente, los medicamentos tienen establecidos un límite máximo de caducidad de 5 años.”
Un aspecto de vital importamncia es leer la información establecida en el prospecto, porque hay fármacos y/o preparados que una vez abiertos tienen una corta duración de vida (10 días, 4 semanas… ocurre por ejemplo con los colirios) por lo que pasado dicho tiempo será menos eficaz. Esto es lo que pasa también con los llamados medicamentos multidosis (jarabes), aquellos que se abren varias veces para su toma. Una recomendación que se puede dar en este sentido es apuntar en el cartonaje o bien en un papel de fácil acceso que después podremos consultar, la fecha de apertura de ese medicamento, para así poder tener un mejor control en cuanto a su consumo.
Por supuesto, en caso de duda lo mejor es acudir a personal especializado, por ejemplo a la farmacia, para así consultar aquellas dudas en cuanto a su toma una vez abierto o rebasado dicha fecha.

Desde la Red de Formación para el Consumo, la recomendación es que pasada la fecha de caducidad NO se deberían de tomar esos medicamentos, ya que pueden desencadenar ciertos riesgos en nuestra salud. Por este motivo es importante mantenerlo siempre en su embalaje original, de este modo no habrá confusión en cuanto a su fecha de caducidad.