07 de junio de 2024
Empieza a hacer buen tiempo y con ello iniciamos la temporada de playa. Por eso siempre está bien recordar la importancia del cuidado de los mares y océanos.

 

Los océanos son de gran importancia, ya que son los responsables de que la Tierra sea habitable para la humanidad. Es la fuente de la vida y el gran regulador del clima en nuestro planeta. Las precipitaciones, el agua potable, el clima, el tiempo, las costas, gran parte de nuestros alimentos, incluyendo el oxígeno del aire que respiramos proviene del mar son regulados por este. Además historicamente el océano ha sido esencial para comercio y transporte de mercancías.

El océano es constituye la enorme masa total de agua salada que cubre el 71% de la superficie terrestre, por lo que su cuidado debería ser esencial para el buen funcionamiento de nuestro entorno global. De ahí que la Tierra sea conocida como el planeta azul. En sus aguas encontramos muchas formas de vida, desde plancton y plantas marinas hasta las enormes ballenas.

Del mar obtenemos un montón de recursos, los más básicos y conocidos pueden ser los de carácter alimenticio (pescado, marisco…), pero existen otros menos obvios como productos de higiene (esponjas), algunos aditivos alimentarios, o incluso algunos de carácter dietético (algunas algas, lechugas de mar…)

Por otro lado, los océanos tienen un papel fundamental en el ciclo del agua, en la composición química de la atmósfera y en la moderación del clima.

Es por esto que debemos cuidar de los mares y océanos, para ello algunas recomendaciones:

Utiliza menos productos de plástico
El plástico es una de las principales amenazas del océano. Para no contaminar el mar puedes dejar de utilizar botellas de plástico y sustituirlas por termos.

Haz compras sostenibles de productos de mar
Muchas especies se están agotando debido a la demanda y las malas prácticas de pesca. Es importante buscar marcas o comercios que vendan productos marinos certificados con prácticas sostenibles.

Usa productos biodegradables en las playas
Existen bloqueadores y bronceadores solares biodegradables que no ocasionan daño a las especies marinas; procura comprar este tipo de productos, que indican en la etiqueta que son amigables con el medio ambiente y con los que te asegurarás que no contaminas el mar.

No tires basura en las playas
Durante tus vacaciones es importante cuidar los desechos que generas y no esperar que alguien más se haga cargo. Demuestra tu cultura de respeto ambiental y, si encuentras en tu camino alguna basura, puedes contribuir a recogerla. Con esta acción tan sencilla estarás contribuyendo a reducir la presencia de residuos en el agua y evitar las consecuencias de la contaminación. 

Viaja por el mar responsablemente
Si practicas deportes como el kayak u otras actividades que se realicen en el agua, no tires nada por la borda y sé consciente de la vida marina que habita en las aguas que te rodean. 

No compres productos que afectan la vida marina
Evita la compra de productos que dañan el ecosistema marino, tales como accesorios hechos a partir de las tortugas de carey o de tiburón. Una buena manera de no contaminar el mar es evitar la compra de productos que provienen de él.

Reduce las emisiones de CO₂ y consumo de energía
Los efectos del cambio climático en los océanos se pueden reducir si se disminuyen las emisiones de CO2. 

Apoya organizaciones que trabajan a favor de los océanos
Hay muchas organizaciones que trabajan para proteger los hábitats marinos; puedes apoyar a estas instituciones con voluntariado, apoyo económico o promoción.

No bebas agua embotellada
Aprovechemos la calidad del agua de España y bebamos agua del grifo. Así estarás reduciendo el uso de envases y la contaminación de nuestros mares y nuestro planeta.

Reduce y recicla
Si ya no puedes reducir más el consumo de plástico, reutiliza estos productos siempre que sea posible y recicla en los contenedores correspondientes.

 

 

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