24 de mayo de 2024
Durante el mes de mayo se ha ido trabajando con los diferentes grupos del CAI Don Orione, en el centro de formación para el consumo de Ribadesella, los diferentes recursos del mar, así como el cuidado, no solo de los seres vivos que viven en ecosistema marino si no también el cuidado del agua.

 

Nuestro planeta se compone de un 70% de agua y de ésta el 97% pertenece al mar, por lo que su cuidado debería ser esencial para el buen funcionamiento de nuestro entorno global.

Muchos de los recursos que conocemos y utilizamos a diario vienen del mar, los más básicos son los de carácter alimenticio, pero también existen otros menos obvios como productos de higiene (esponjas) algunos aditivos alimentarios o incluso algunos de carácter dietético (algunas algas, lechugas de mar…).

Es importante tener en cuenta lo que es la pesca sostenible, aquella pesca en la que se dejan suficientes peces en el mar, evitando la sobrepesca, para que su población se pueda reproducir de forma adecuada, renovándose de manera continua, manteniéndose saludable y productiva.

Una vez fijados estos conceptos pasamos a hablar de la importancia del pescado en nuestra dieta, para eso repasamos la rueda de los alimentos, el pescado se encuentra dentro de los alimentos formadores.

Nos aportan entre un 18%-20% de las proteínas de valor biológico. Son ricos en minerales como el fósforo, el yodo y el calcio, además de aportar una gran cantidad de vitaminas.

Los pescados los podemos dividir en pescado azul y pescado blanco.

  • El pescado blanco: tiene entre un 1-3% de grasa. Nos aporta unas 80kcal por cada 100gr. Dentro de este grupo podemos encontrar el bacalao, la merluza, la lubina, el lenguado…
  • El pescado azul: tiene menos de un 8 % de grasa. Nos aporta unas 150-200 kcal por cada 100 gr. Dentro de este grupo encontramos el atún, la sardina, el salmón, el boquerón…

Cuando hablamos de pescado, hablamos de peces, hay más de 30.000 especies diferentes.

¿Cómo sabemos si el pescado está fresco?

Debemos fijarnos en:

  • Ojos: brillantes y saltones
  • Carne: dura
  • Color: vivo y brillante
  • Cola: húmeda y recta
  • Escamas: duras y apretadas al cuerpo
  • Aletas: tiesas
  • Agallas:  rojas o rosas
  • Si tocamos el pescado con un dedo y se hunde no es fresco.

 

Métodos de conservación del pescado

Además, también hablamos de la conserva de pescado, y los diferentes tipos que existen, por ejemplo, la deshidratación, salado, salmueras, congelación, envasado al vacío…

Actualmente la forma más habitual de conservar el pescado es en lata. Los productos que se van a enlatar primero se cocinan y después se envasan herméticamente para que el producto se conserve sin necesidad de refrigerar. (Se conservan de dos a 5 años)
El método más antiguo de conservar pescado es el secado al sol, en la prehistoria dejaban el pescado al sol para que este perdiera la humedad y se mantuviera en buen estado durante algunos días.

En España la técnica más antigua que se conoce es el salazón, que consiste en guardar el pescado en mucha sal para mantenerlo fresco.

Empanadillas de atún

Mientras comentábamos estos conceptos elaboramos unas empanadillas de atún con tomate, para ello necesitamos los siguientes ingredientes:

  • Masa de hojaldre (pueden ser obleas pequeñas o una placa grande)
  • Atún en lata
  • Salsa de tomate

Para su elaboración:

En primer lugar mezclamos el atún y el tomate, una vez lo tenemos mezclado cogemos las obleas y ponemos un poco de la mezcla en el medio, doblamos a la mitad y presionamos bien los bordes para cerrar bien la masa y que no se salga el relleno (si tenemos una masa grande de hojaldre, debemos partirla primero en cuadrados más pequeños y luego rellenarlos).

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Una vez tenemos las empanadillas cerradas las pintamos con un poco de huevo y las metemos en el horno (precalentado) 12 minutos a 180 grados.

 

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