Sostenibilidad en la cosmética.

Cuando se habla o se intenta definir qué es un producto cosmético se hace referencia a “toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, protegerlos, mantenerlos en buen estado o corregir olores corporales”. (Ministerio de Sanidad - Reglamento (CE) Nº 1223/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo) Es decir, aquellos que se utilizan o se aplican de manera superficial sobre alguna parte del cuerpo, con el objetivo de procurar alguna mejora en higiene personal o en belleza corporal.
Cuando acotamos más el término y pretendemos hacer referencia a la cosmética sostenible, hacemos referencia a aquellos productos donde sus componentes son de origen natural, sin la utilización de pesticidas sintéticos y donde se priorice además la reducción del impacto medioambiental en su proceso de fabricación. Por supuesto, se han de tener en cuenta algunas cuestiones más que permitan su etiquetado como productos cosmético sostenible.
Características de la cosmética sostenible.
A continuación plasmamos algunos de los puntos clave que la definen.
• No usa ningún tipo de pesticida sintético, tal y como ya se mencionó en anteriores líneas, pero además da importancia a la presencia de ingredientes procedentes de agricultura ecológica. Al menos el 10% de ellos ha de ser de este tipo de agricultura, y el restante 90% de origen natural.
• Destaca el uso de envases que prioricen la reutilización y el reciclaje de manera indefinida, como por ejemplo los envases de vidrio.
• Persigue el logro de reducir y tener un mínimo impacto medioambiental, tanto en la utilización de recursos naturales, como en el posterior proceso de fabricación, envasado y distribución. Si cuidamos de nuestra salud también lo haremos de la salud del planeta.
• Otra característica que la diferencia de la cosmética más convencional, es que no ha de ser testada en animales, lo cual ha de venir indicado en el etiquetado (“Vegan Society”)
• En su etiquetado también destacará la presencia de distintivos que certifiquen que se trata de cosméticos ecológicos y naturales. Algunos de ellos son: “Soial Association” (organismo británico de certificación ecológica), “CosmeBIO” (origen francés, asociación entre cuatro entidades europeas SOIL Association, BDIH, Cosmebio, Ecocert e ICEA ), “Ecocert” (Organismo de Control y Certificación fundado en Francia)
• Su durabilidad también va a ser menor, al no llevar conservantes y sí utilizar ingredientes más naturales. En caso de que nos animemos a realizar recetas caseras y naturales con ingredientes como pueden ser limón, aceite de oliva, miel, yogur… su conservación ha de ser muy cuidadosa, siempre en frío en nevera, y reutilizando envases de vidrio que faciliten su envasado correcto. Además aquí destaca su corta duración, al ser totalmente natural.

