El Centro de Formación para el Consumo de Ribadesella da comienzo a una nueva temporada de actividades con una propuesta especialmente sabrosa y saludable.
Durante este mes, los Centros de Apoyo a la Integración (CAI) serán los protagonistas de las primeras actividades programadas, en las que aprendizaje, participación y cocina se unen para hablar de alimentación saludable.
El primer grupo en visitar el centro fue el de FASAD, que participó en un divertido taller de elaboración de magdalenas de zanahoria. Una actividad práctica con la que se buscó demostrar que cuidar nuestra alimentación no significa renunciar a disfrutar de la comida.
Durante la jornada se habló sobre la importancia de mantener una alimentación sana, variada y equilibrada, incorporando diferentes tipos de alimentos y evitando que nuestros hábitos alimentarios se basen siempre en las mismas opciones. Pero comer saludable no tiene por qué ser aburrido ni tedioso. Existen muchas formas de consumir determinados alimentos de una manera diferente, original y, sobre todo, apetecible.
Un buen ejemplo son estas magdalenas de zanahoria, que permiten incorporar esta hortaliza a una elaboración dulce y atractiva. Además, la receta utilizada en el taller contiene menos cantidad de azúcar que unas magdalenas tradicionales, convirtiéndose en una alternativa interesante para disfrutar de un dulce de una manera más equilibrada.
A lo largo de la actividad, los participantes pudieron implicarse en las diferentes fases de elaboración, desde la preparación de los ingredientes hasta el horneado, descubriendo de forma práctica que pequeños cambios en nuestras recetas habituales pueden ayudarnos a mejorar nuestros hábitos alimentarios.
Con esta actividad, el Centro de Formación para el Consumo de Ribadesella inaugura una nueva temporada en la que continuará apostando por una educación para el consumo práctica, accesible y participativa, acercando a diferentes colectivos conocimientos y herramientas que puedan aplicar en su vida cotidiana.
Y es que aprender a consumir mejor también puede ser una experiencia divertida… ¡y estar para chuparse los dedos!