Publicidad emocional

Los anuncios ya no sólo quieren generarnos una necesidad que igual no teníamos, vendernos un producto u ofrecernos un servicio para así contratarlo. Ahora van más allá e intentan despertar en las personas consumidoras sensaciones y emociones que faciliten relacionar sus experiencias vitales y recuerdos con eso que se está anunciando, lo que en definitiva les permitirá transmitir una imagen de cercanía que de otro modo no lograrían. Es decir involucran al espectador/a en el propio anuncio, logrando mantener la atención durante su duración, algo complejo actualmente.
Una de las principales estrategias que se utiliza en este tipo de publicidad es la denominada “storytelling”. Es en la década de los 90 cuando se empieza a hacer mayor referencia a dicha técnica en el propio ámbito publicitario. Se refiere a la oportunidad de contar una historia de superación y unión en forma de anuncio publicitario, que transmita una serie de valores, emociones y que favorezca su recuerdo. Este tipo de publicidad no sólo destaca por ejemplo en navidad, época donde quizás era más proclive a estar presente por ser una época del año donde la compañía, el compartir momentos emotivos, festividades… está más a la orden del día, sino que poco a poco ha ido extendiéndose a otros entornos de la vida, como puede ser el deporte, donde los anuncios ya no sólo mostrarán el producto o intentarán captar la atención a través de la marca, el logo o el eslogan, si no que la propia historia utilizada será la encargada de tal tarea.
Entre las principales técnicas que utiliza la publicidad emocional destacan:
- Despertar y provocar emociones positivas entre aquellos/as que lo vean.
- Contar con autenticidad experiencias inspiradoras, de crecimiento personal. En ocasiones utilizan a personajes conocidos por sus trayectorias profesionales, aunque ciertas marcas prefieran las historias de personas anónimas. En ambos casos el nudo de la historia trata sobre cómo afrontaron las dificultades y salieron “más victoriosos/as”.
- Dejar a los propios clientes de la marca contar su experiencia con ella. Es algo parecido a valorar con estrellas qué te ha parecido ese producto o servicio que habías adquirido y contratado, pero haciéndolo a través de un anuncio publicitario, de tal forma que llegue la valoración de manera más global a toda la población.
- Asociarse con causas sociales. Ayudar, colaborar y compartir con los más vulnerables. Mostrar esa parte de la marca más desconocida que los hace más “humanos”.
Estas son algunas de las técnicas y motivos por el cual la publicidad emocional ha triunfado en los últimos años. Como personas consumidoras responsables, debemos ser conscientes de cuál es la finalidad de dicha publicidad y no dejarnos llevar por la corriente, sino reflexionar previamente sobre la necesidad o no de adquirir todo aquello que se nos anuncia.

