Durante el verano aumenta el consumo de productos de plástico de un solo uso, como botellas, vasos o bolsas.
Con la llegada del verano aumenta el consumo de productos de plástico de un solo uso, como botellas, vasos, cubiertos o bolsas. Aunque resultan muy prácticos, su uso continuado genera una gran cantidad de residuos que afectan al medio ambiente y, especialmente, a nuestros ríos, montes y mares.
Adoptar pequeños cambios en nuestro día a día puede contribuir a reducir este impacto. Utilizar productos reutilizables y optar por un consumo más responsable son acciones sencillas que ayudan a disminuir la generación de residuos y a proteger nuestro entorno.
Desde el Centro de Formación para el Consumo animamos a la ciudadanía a apostar por hábitos de consumo más sostenibles. Entre todos podemos contribuir a cuidar el medio ambiente y a preservar los recursos naturales para las generaciones futuras.
Pequeños gestos que marcan la diferencia
Lleva una botella reutilizable en lugar de comprar botellas de plástico.
Utiliza bolsas de tela o reutilizables para hacer la compra.
Emplea fiambreras y recipientes reutilizables para transportar alimentos.
Evita, siempre que sea posible, los vasos, platos y cubiertos desechables.
Separa correctamente los residuos y deposítalos en el contenedor correspondiente.
Elige productos con menos envases o con envases reciclables.
Cada pequeño gesto cuenta. Reducir el uso de plásticos de un solo uso es una forma sencilla de cuidar el planeta y avanzar hacia un consumo más responsable y sostenible.